Líneas de tiempo

Este recurso gráfico es de gran ayuda a la hora de entender la relación que tienen una serie de eventos o hitos históricos entre ellos.
Las líneas de tiempo son excelentes herramientas para ordenar una serie de eventos en el tiempo

Cleopatra vivió más cerca de la creación del primer iPhone, que de la construcción de las pirámides. Este hecho, aunque parezca increíble, es cierto. En ocasiones, los años y las fechas son números que vagan por nuestra cabeza y nos cuesta fijarlos. Nuestro cerebro necesita una escala o un punto de referencia cuando hablamos de años.

Existe un recurso de gran potencia para solucionar esta descontextualización, y aportar un elemento visual que ayude a nuestro cerebro a ser más consciente de las fechas: las líneas de tiempo.

¿Qué es una línea de tiempo?

La definición más cercana que podemos encontrar en la RAE (Real Academia Española) es la de cronología, que tiene tres acepciones:

  1. Ciencia que tiene por objeto determinar el orden y fechas de los sucesos históricos.
  2. Serie de personajes o sucesos históricos por orden de fechas.
  3. Cómputo o registro de los tiempos en una serie de sucesos o procesos.

Sin embargo, un cronograma estaría más en sincronía con un Diagrama de Gantt que con una línea de tiempo.

Podríamos definir una línea de tiempo como la herramienta que permite ordenar una serie de eventos de un tema concreto, en la que se visualice la relación entre ellos.

La intención de una línea de tiempo es visualizar claramente la relación que existen entre todos los eventos de un tema en concreto.

Una línea de tiempo debe tener, obligatoriamente, una fecha de inicio y una de final. Esto anclará en nuestro cerebro las fechas del periodo que estamos trabajando, que son igual de importantes que las fechas que queremos memorizar.

¿Por qué son útiles las líneas de tiempo?

Al leer una historia, apuntes o cualquier material de forma pasiva, es decir, simplemente leyendo, es probable que en nuestra cabeza se nos queden grabados ciertos episodios o ciertas imágenes. Pero las fechas suelen entrar y salir de nuestra cabeza con mucha facilidad.

De hecho, 13.973.285 son las veces que podrías leer este párrafo y no haber leído el número por completo. Trece millones y mucho, casi catorce, ¿verdad? Lo mismo suele pasar con las fechas, por lo que trabajar con ellas te ayudará a prestar atención de forma activa y memorizar las más importantes.

Las líneas de tiempo se utilizan para visualizar eventos cronológicos y la relación entre ellos.

Sin embargo, las líneas de tiempo no tienen por qué servir solo para estudiar. Tienen otros usos. Algunos más lúdicos y divertidos, o puedes hasta crear tu curriculum vitae en forma de una línea de tiempo y sorprender a las personas de recursos humanos de la empresa a la que apliques.

Aunque sin duda, la mayoría de personas que utilizarán una herramienta visual como la línea de tiempo, lo harán en el sector de la educación. Por eso, vamos a explicar las bases sobre cómo crear una línea de tiempo en este sentido, aunque podrían valer para cualquier uso que quieras darle.

¿Cómo hacer una línea de tiempo?

Con el uso de distintas herramientas podrás hacer una línea de tiempo de una forma sencilla y como más te convenga. Sin embargo, hay una serie de principios que te podrían ayudar y que suelen respetarse en cada línea de tiempo que observes.

En primer lugar, identifica una fecha de inicio y una fecha de fin para tu línea de tiempo. Estas se llaman líneas de tiempo comparativas. Tener una fecha de inicio y una de final es muy útil, ya que tu cerebro no divagará entre un sinfín de fechas, sino que sabrá de antemano el periodo que estará estudiando.

Después selecciona correctamente los acontecimientos más representativos o importantes que quieras anotar en dicho mapa. Anota todo lo que puedas, fechas, países, personajes, etc. Te serán muy útiles todos estos elementos después, a la hora de realizar dicho mapa.

Tercero. Identifica muy bien la unidad en la que quieres medir tu línea de tiempo. Debes tener claro si son días, años, décadas, siglos. Depende completamente de tu criterio y de lo que estés estudiando. También, ten claro en las unidades en las que piensas dividir este periodo que has fijado.

A continuación deberás colocar cada acontecimiento en orden cronológico. Lo que estás buscando hacer una línea de tiempo para entender cómo sucedieron determinados acontecimientos, por lo que dichos acontecimientos deberán estar ordenados de igual modo en que sucedieron.

Las líneas de tiempo sirven para esto, para organizar información en la que lo más relevante sea cómo han ocurrido esos acontecimientos. Se trata de una herramienta muy útil, sobre todo, para las ciencias sociales, aunque no solo. ¡No te limites y aprovecha esta técnica!

Por último, no te olvides de utilizar todos los recursos gráficos que puedas. Por ejemplo, puedes aprovecha el uso del color para hacer una distinción entre periodos.

A día de hoy las distintas herramientas te permiten utilizar recursos gráficos como fotografías, vídeos, sonidos o enlaces a páginas web. Utilízalos.

Herramientas para hacer líneas de tiempo

En Cerebros Visuales hemos probado algunas herramientas especialmente dedicadas a crear este tipo de recursos visuales. Te dejamos a continuación alguno enlaces para que puedas escoger la que mejor sirva para tu propósito.

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